
Un fantasma
I. Las Tinieblas
En las cuevas de insondable tristeza
donde el Destino ya me ha relegado;
donde nunca entra un rayo rosa y alegre;
donde, sólo con la Noche, desagradable hospedera,
soy como un pintor al que un Dios burlón
ha condenado a pintar, ¡ay!, en las tinieblas;
donde, cocinero de fúnebres apetitos,
hiervo mi corazón y me lo como,
por momentos brilla, se alarga y se muestra
un espectro formado de gracia y de esplendor.
Con su soñador aspecto oriental,
cuando alcanza su tamaño total,
reconozco a mi bella visitante:
¡es Ella!, negra y, sin embargo, luminosa.
Charles Baudelaire
Foto: "Profundidades" Javier Campos López. Fotografía digital. México, 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario