martes, 11 de octubre de 2011

Lejano


lejano su murmullo,
se defiende del viento, estoico,
pues sabe que, al menos hoy, sólo lo sacudirá.

y está frente a mí,
pero cuando retrocede y deja ver las nubes
parece como si estuviera en otro lugar.
me siento lejos.

se sacuden sus hojas y brillan con el sol otoñal,
pero no caen, no es su momento de caer aún.
es otra vez ese murmullo,
hermoso sonido que minimiza a los niños imaginando historias,
a la música de domingo familiar.

estoy lejos,
de mi casa, de mis amigos, de mí mismo.
es el murmullo,
me hace suspirar como tratando de imitarlo,
me hace olvidar incluso que fallé.
me siento satisfecho por un momento cuando deja ver las nubes,
cuando se reacomoda y se asienta,
con la calma de saber que el tiempo está de su lado.
su firmeza me estímula.

la luz inclinada del sol le da este aire de melancolía a la escena.
la inclinación de mi cabeza le aporta un elemento onírico.
¿es un sueño?

suspiro, abrazo, siento.
y regresa el murmullo.
me muevo, beso y observo.
murmullo: "qué hora es?"
hora de irse, hora de abandonar las cavilaciones taciturnas,
hora de alejarse.

suspiro, camino, pienso.
un año después, su murmullo regresa a mi mente con esta imagen,
y mi mente, le pone estas palabras:

"cada vida es muchos días, día tras día. caminamos a través de nosotros mismos, encontrando ladrones, fantasmas, gigantes, ancianos, jóvenes, esposas, viudas, hermanos, enamorados. pero siempre encontrándonos a nosotros mismos."

james joyce

a veces, no es tan malo recordar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario